Feito Cães e Gatos
Volumen 03 - Epílogo
Despedida
—Cuídate —dijo Masaru, dándole un último abrazo a su amigo—. No voy a estar cerca para traerte a casa cuando estés borracho.
Shigure se echó a reír y sacudió la cabeza.
—Tienes una opinión muy baja de mí, Masaru. ¿Qué va a pensar Kitty-chan de su tío si entiende lo que estás diciendo? —sonriendo, él se arrodilló y acarició brevemente el pelo negro y ligeramente ondulado de Kitsune—. ¿No es verdad, Kitty?
—¿Por qué ojisan se tiene que ir? —el cabello oscuro de Rika apareció detrás de su amiga y se paró frente a su tío, con el dedo en la boca.
—Él se va a estudiar estrellas —respondió la pequeña Kitsune—. Y tú no debes chuparte el dedo.
Masaru le sonrió a su hija mientras Rika se sacaba rápidamente el dedo de la boca y se lo limpiaba de cualquier modo en el kimono que usaba.
—Vas listo si Haru-niisan continúa dejando a Rika bajo los cuidados de tu “raposita” —Shigure se rió y se levantó—. Tu hija es muy precoz, Masaru.
El otro suspiró resignado.
—Sí, lo sé —echó un vistazo alrededor de la estación. El sol no había salido aún y había poca gente para tomar el que sería el primer tren del día—. ¿Nadie más vino a despedirse?
—Las despedidas fueron ayer —respondió Shigure—. ¿Por qué crees que compré un billete para tan temprano? Detesto eso de “cuídate, querido, y no te olvides de escribir, ¿sí?” —hizo una vocecita en falsete que recordaba mucho a la de su madre—. Sólo no logré escapar de ti y eso es porque tuviste la “suerte” de que estas dos decidieron despertar demasiado temprano y tú me sentiste cuando salí de casa.
Masaru meneó la cabeza.
—Hemos pasado por pocas y buenas durante todos estos años, Shigure. Siempre fuiste como un hermano para mí —se rascó la punta de la nariz—. Hablando de hermanos, podrías ir a ver a Arashi-neesan por allá, ¿no?
—No voy a ir a ver a tu hermana —respondió Shigure, cruzando los brazos—. Arashi-sama me da escalofríos, haciéndome pensar en Yuuko-nee. Que cada uno aguante a su propia bruja, siempre fue mi lema.
Shigure volvió a mirar para abajo. Rika estaba abrazada a sus rodillas, la cabeza escondida entre ellas. Enseguida su mirada se desvió a la otra niña. Kitsune lo miraba con perspicacia en sus ojos grises.
—Sabes, Masaru... Tu hija también me da escalofríos a veces —señaló, volviendo la atención a su amigo.
Masaru hizo una mueca.
—Shigure, ¿eso es algo para decir frente a una niña?
El otro se echó a reír y se agachó de nuevo para darle un abrazo a su sobrina.
—Es hora de irme. Pero volveré —le dio una última palmadita en la cabeza a Kitsune—. Cuida bien a tu padre por mí, ¿ok, Kitty-chan?
La niña asintió y le obsequió una de sus raras sonrisas.
—Buen viaje, Shigure-ojisan.
Él también sonrió.
—Arigatō —y dicho esto caminó por la plataforma y embarcó en el tren que se lo llevaría de Suzuko, en el camino a su futuro... y lejos de Myrai Tomoe...
Fin de la primera parte
Glosario
Ojisan - tío
Nii-san - hermano mayor (forma más abreviada)