HITSUZEN







Volumen 09 - Capítulo 47

Cuestión de principios








Sentada en su cama, mirando su armario, Shizu pensaba qué ropa usar para encontrarse con su novio. Le gustaba ese sentimiento de querer ver su sonrisa al verla y por eso estaba pensando qué ponerse. Algo bonito pero casual, pues era una cita al final de la tarde para matar la mutua nostalgia.

La puerta del cuarto se abrió y Sayo sonrió al ver a su amiga pareciendo una estatua. Eso se estaba volviendo cada vez más común: Shizu pensando en la cita que tendría con su novio o en la que ya tuvo. En aquella semana los dos se vieron menos y Sayo lo sabía, pues Shizu ya le había dicho muuuuchas veces lo mucho que extrañaba a Tooru.

—Un poco más y te sale humo por la cabeza —Sayo se sentó en la punta de la cama.

Shizu inclinó el cuerpo hacia atrás y se tiró en la cama. Mirando a su amiga de cabeza abajo, le contó sonriendo que iría a encontrarse con Kou en media hora y sólo faltaba decidir lo que usar.

—¿Todo eso es ganas de arreglarte para Kou? Nunca fuiste así de vanidosa...

Con una media sonrisa en los labios, Shizu concordó. Nunca fue de preocuparse tanto por la ropa o si estaba linda o no, pero desde que comenzó a salir con Tooru quería estar siempre guapa.

—Deja de soñar tanto despierta... A veces creo que estás fantaseando tanto con él que no ves la realidad.

—Has estado hablando nuevamente con Asuya, ¿verdad? —Shizu se sentó en la cama y miró a su amiga—. Cuando eso sucede siempre quieres saber cómo va mi noviazgo y me dices que vaya despacio. No es justo, ya que no conoces a Tooru-san lo suficiente como para saber más... Y deberías estar seduciendo a mi primo, no hablando de mi vida.

Sayo se ruborizó ligeramente y meneó la cabeza.

—Eso no viene al caso. Puedo no conocer a Kou pero ¿lo conoces tú? No es porque oí todo lo que Asuya me contó, sino porque creo que te estás involucrando demasiado rápido con un muchacho que sencillamente apareció de la nada en tu vida.

Sayo no quería decirle nada a Shizu, pero desde que vio a ese tipo con su amiga, sintió algo extraño. Tal vez fuera lo que Asuya había dicho —de la posibilidad de que Tooru estuviera usando a su prima para pagarle con la misma moneda lo que sucedió entre ellos y Zaimoku—... Tal vez sólo fuera esa sensación extraña de que él emanaba malicia y frialdad... Pero no podía hacer mucho; ella sabía que sólo el tiempo diría lo que Kou sentía por Shizu.

—¿Por qué no vas vestida como siempre y ves cuál es su reacción al verte? Si él te miraba hacía tanto tiempo como te dijo, ciertamente ya te vio de pantalón normal con una blusa. Haz la prueba y ve si él te ve tan bonita incluso sin nada realzado.

A Shizu le gustó la idea y se levantó ya sabiendo lo que ponerse. Efectivamente, si tanto gustaba de ella como ella de él, estaría feliz sólo con verla. Claro que no aparecería usando un chándal viejo y una blusa rota, pero los clásicos jeans y la camiseta eran suficientes. Se volvió hacia Sayo y sonrió.

—Después de hoy, si él es tan amable como siempre, tendrás que acceder a conocerlo mejor.


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Tooru estaba terminando de peinarse frente al espejo del dormitorio cuando sintió la voz de Ichigo llamarlo en tono de mofa:

—Todo eso para encontrarte con Akiba, ¿eh? Por lo visto te estás tomando la embestida realmente en serio.

Sosteniendo un ejemplar de manga en cuya tapa era posible ver el dibujo de una joven morena abrazándose a sí misma, envuelta apenas por una toalla y lanzando una mirada al mismo tiempo dulce y lánguida, Ryoga desvió su atención de la lectura para escuchar cuál sería la respuesta de su amigo.

—Cuando me propongo algo siempre me lo tomo en serio —fue lo que Tooru respondió, todavía concentrado en el espejo.

—¿Eso quiere decir que ya lograste levantarte a Akiba? —preguntó Ryoga, cerrando completamente la revista y mirando con visible curiosidad al joven Kou.

Tooru se volteó, ya listo, y le dirigió una mirada que mezclaba desprecio, superioridad y cierta diversión.

—A veces me sorprende tu inmadurez, ¿sabías? Tal vez sea por eso que yo tengo una novia mientras tú tienes una colección de hentais debajo de tu cama.

Ryoga hizo como que no oyó el comentario ácido de su compañero y continuó mirándolo con ojos inquisitivos mientras Ichigo sólo presenciaba el diálogo, disfrutando del combate verbal de sus dos amigos.

—No respondiste a mi pregunta, Tooru. ¿Te acostaste con ella o no? —insistió Ryoga.

—No —respondió él de forma seca y directa.

El otro sencillamente dejó aflorar una sonrisa de mofa a sus labios. Era verdaderamente placentero aprovechar cualquiera que fuese la oportunidad de abochornar a Tooru, ya que eran bastante raras.

—Por lo visto Kou-sensei no puede ser considerado verdaderamente un maestro después de todo. Estás demorando mucho en llegar a las finales con la deliciosa Akiba.

Tooru sonrió a medias. Ryoga era realmente un idiota por creer que podría perturbarlo con una provocación tan insignificante e infantil.

—Habló el que le encanta emborrachar a las chicas para poder tener lo que desea. Sólo voy a dormir con Shizu-san cuando ella lo desee.

Ryoga se encogió de hombros y tomó el manga que había dejado tirado sobre la cama.

—Fue sólo una vez y no cuenta, porque yo estaba borracho también —replicó—. Pero todo bien, no digo más nada. La chica es tuya y no mía —agregó antes de retomar la lectura.



Glosario
Hentai - La palabra quiere decir “pervertido/perversión”. En este caso “hentai” es la denominación del manga y el anime de contenido pornográfico. (Fuente: Wikipedia)