HITSUZEN







Volumen 05 - Capítulo 22

My Eyes on You












Caminando con pasos ligeros, Ryoga e Ichigo buscaban a la chica con quien su amigo había estado saliendo los últimos días. Ambos sabían que el “saliendo” de los dos era sólo platicar y conocerse, Tooru estaba conquistando tranquilamente a Shizu. Hasta ese día ellos no habían hablado nada con ella, pero en ese momento tenían la importante misión de encontrarla.

No pasó mucho rato hasta que Ryoga la vio sentada en la biblioteca, como sospechaban. Sin pensarlo dos veces caminó hasta ella, tenían que hablar con Shizu.

—¿Akiba-san? Tengo que hablar contigo. Ven conmigo, por favor.

Shizu alzó la mirada para ver quién era. Ya lo había visto con Tooru y por eso pensó que el tema trataría del mismo. Juntó sus cosas para hablar fuera de la biblioteca, allí no era el lugar adecuado para hacerlo, no importaba cuál fuera el asunto.

Al salir se deparó con otro chaval parado junto a la puerta, también esperándola. Shizu se detuvo y aguardó a que los dos comenzaran a hablar. Los ceños de ambos estaban fruncidos, lo que comenzó a preocuparla.

—Somos amigos de Kou —comenzó el muchacho que fue a buscarla a la biblioteca—. Y sabemos que están saliendo juntos.

—Sabemos también que eres prima de Akiba Asuya, de nuestra clase —completó el otro—. Y vinimos a buscarte porque pasó algo serio. Acabamos de verlos a los dos y estaban discutiendo.

—Pensamos que tal vez sería mejor que intervinieras antes de que la cosa se ponga realmente fea.

Dōmo arigatō —respondió Shizu y se fue.

Sabía que los dos eran de la misma clase, pero no tenía conocimiento de que no eran amigos. Recordó a Tooru haberle comentado algo sobre casi no conocer a Asuya, pero si estaban peleando en un lugar abierto era algo inquietante.

Shizu no tuvo que buscar mucho, pues enfrente al predio en donde quedaba la biblioteca estaban los dos muchachos. El primo de Shizu gesticulaba mucho y estaba claramente rabioso con Kou, quien mostraba un semblante irritado, pero se mantenía aparentemente más sereno que el otro. Desde la puerta del predio ella pudo oír a Asuya decir:

—¡... aléjate de Shizu! ¡No se te ocurra tocarle ni un solo pelo!

—Quien decide si puedo o no acercarme a Shizu-san es ella y no tú. No eres su dueño —respondió Kou con firmeza, pero sin alzar la voz.

—Ella no sabe lo que eres, maldito... —Asuya creyó mejor contenerse al ver a su prima acercarse.

Ésta se acercó lo suficiente como para saber que el tema de discusión trataba de ella. Hasta por eso creía que los dos amigos de Kou la habían ido a buscar, sólo no sabía que su primo estaba celoso de ella al punto de discutir con Kou.

—Shizu-san —Tooru se volteó hacia ella, serio—. Por lo visto presenciaste la discusión entre Akiba y yo. Siento mucho que hayas tenido que ser testigo de esto.

—Shizu, no... —Asuya comenzó a hablar pero fue interrumpido por su prima.

—Asuya, hablaremos de esto más tarde.

El rostro de Shizu era serio como pocas veces su primo había visto. Él sabía que ella no iría a hablar allí, mucho menos sobre su vida personal. Le pareció más sensato enfriar la cabeza y después tratar de hablar tranquilamente con ella.

Antes de irse, miró nuevamente a Kou y siseó:

—No lo he olvidado y sé quién eres.

Tooru esperó a que el otro se alejara para volver a hablar con Shizu con la tranquilidad que deseaba.

—Discúlpame nuevamente —dijo, haciendo una corta reverencia—. Aunque Akiba y yo no seamos íntimos, tenemos una historia previa. No te lo dije antes porque pensé que él ya lo había superado. Tu primo y yo nos interesamos por la misma chica hace años y, a pesar de que ella lo prefirió a él, las cosas no terminaron bien entre ellos y de alguna forma él me culpa por ello.

—Yo soy quien tiene que disculparse por mi primo. Nunca lo imaginé pelear con alguien de ese modo —Shizu estaba visiblemente atónita.

—No es culpa tuya —dijo él, mientras se acercaba a ella y entrelazaba sus manos con los de ella, con la intención de serenarla—. Al parecer no le caigo bien a Akiba desde mucho antes de nuestra disputa romántica. No sé los motivos y ya me he acostumbrado a su actitud. Tal vez sea esa vieja historia de confundir mi buena educación y cuna con arrogancia.

Sentir los dedos de él en su mano le hizo a Shizu soltar un suspiro, al tiempo que se tranquilizaba, y lo miró a los ojos por primera vez desde que llegó. Estaba avergonzada por lo ocurrido, los dos no eran nada aparte de primos como para que Asuya se precipitara a decir nada.

—Debe ser muy incómodo ser juzgado siempre por el apellido —no era la primera vez que ella oía hablar sobre eso.

—Tú nunca me juzgaste por ello y para mí eso es suficiente —respondió Tooru, dejando aflorar una amplia sonrisa en sus labios—. Pero toda esta situación me hizo pensar en una cosa, Shizu-san. Creo que es el momento de que sepas que lo que quiero tener contigo es algo serio. ¿Te gustaría ser mi novia?

Al contrario de lo que Kou esperaba, no apareció una sonrisa en los labios de Shizu, sino una expresión de que algo estaba mal.

—Tooru-san, me halagas, pero no quiero que te sientas obligado a nada sólo porque Asuya vino a exigir cuentas.

—No te estoy proponiendo noviazgo por culpa de tu primo, sino porque me gustas —respondió él, depositando un suave beso en su frente.

Cuando Kou se apartó, vio a Shizu devolviéndole la mirada con una amplia y radiante sonrisa, sus ojos parecían relucir.

—Quiero ser tu novia.

Tooru sintió una inmensa satisfacción al escuchar esa respuesta. Era todo lo que quería oír desde que comenzó a salir con ella. Aprovechó que las manos de ellos estaban todavía entrelazadas y la condujo delicadamente hasta un sitio más reservado. Shizu se dejó llevar sin ninguna resistencia. Cuando Tooru percibió que estaban lejos de miradas curiosas, acercó su rostro al de su novia y depositó un cálido beso en sus labios.


-------------------------

Glosario
Dōmo arigatō - muchas gracias